Problemas con el Labradoodle
Problemas del Labradoodle. La verdad es que si las cosas están bien hechas problemas ninguno, primero porque al hacer un cruce estudiado y estandarizado eliminamos todos los problemas de inbreeding que pueda tener la raza, incluso minimizamos muchos riesgos de cada una de las razas de las que provienen.
Por ejemplo los golden son propensos a luxación de cadera y los caniches a luxación de rótula, el Australian Labradoodle tiene menos de un 0,1% del riesgo de estas patologías, sobre todo por el test genético de displasia esquelética que hacemos a los adultos. El único problema que tiene el Labradoodle es que empleamos papis que no sean de pura raza y la presencia de posibles cruces intermedios, un cruce intermedio, lo que se conocer como F1B es, bajo nuestro punto de vista, una moneda al aire. Un Labradoodle no se debe cruzar con un Caniche ni con un Golden. Si hacemos ese tipo de cruces no sabemos qué va a salir, la verdad. Es vital respetar las reglas de la naturaleza.
Como os decía los cruces de diferentes de raza son la causa de casi todas las razas que conocemos hoy en día, pero es importante respetar ciertas reglas genéticas que marcan la salud de nuestros perritos, como os decíamos no todo a lo que internet llama Labradoodle lo es. De hecho desconfiar, como en cualquier aspecto importante de la vida, cuando no tengáis claro de dónde viene el perrito, cuando no os den test genéticos de los padres, cuando no os hagan contrato o factura, cuando no os dejen ver a los papis… Esto es una decisión para toda la vida.
